Circo Viril
Como si toda mi compulsividad quedará desnuda frente a la falta y grito basta! Basta por hoy. Por mañana y por ayer también. Las luces se apagarón y la música dejó de sonar, lo que era pantomima es el borde del vil abismo. FIN FIN. Escupo a los monos devastados y a las escenas de circo viril.
Estática
Me encuentro estática, en mi viejo lugar, en mi viejo asiento, bebiendo de mi copa, anhelando viejos gestos. Mi piel se resquebraja en mil partes, y yo observo el proceso. Mis lagrimas acarician mi rostro, y se adentran en mis poros. Soy real. Mis sensaciones se accionan al tacto, y mi mente se revoluciona con tus miradas. Juegan a manipularme, mi adentro me traiciona, y las mil bárbaras que me componen se estallan en carcajadas negándose a congeniar. Grito basta. Hoy. Y ya.
Redención
Mis venas se hinchan y yo ya atascada en tu mirada solo puedo sujetarme a este vaivén de ilusiones carentes. Absurdo. Sí. Ella entra y se ríe a carcajadas yo solo la miro e intento darle la espalda. Quién la vociferó en ésta escena? Me siento inmune a mis letras, me siento frágil a vos, me siento fuerte al olvido y elocuente a tu amor.
De a poco recupero mis cuerdas vocales, siento impotencia de no poder gritarles a todos mis pensamientos fortuitos! Y ella voraz me pisa los talones y yo? Y yo la escupo.
Mis letras son deleznables, el alcaloide todo me lo llevó-
De a poco recupero mis cuerdas vocales, siento impotencia de no poder gritarles a todos mis pensamientos fortuitos! Y ella voraz me pisa los talones y yo? Y yo la escupo.
Mis letras son deleznables, el alcaloide todo me lo llevó-
Nuestro Jardín
Dentro mío, en un rincón, en aquél rincón, se forja un río, violeta, morado. Crece, crece, con fuerza, corren sus aguas arrasando asperezas, dejando el todo liso al tacto. Absorbe impurezas, las tritura, las arrasa con fuerza, sin llantos, sin acritudes. Un nacimiento, un nuevo jardín se crea, en mi todo, en tu todo, con tu todo, y el mío. Y yo ya entregada al goce de tal belleza, tarareo una melodía con dulzura, con mucha dulzura.
Hierven Alas
Mis neuronas queman, hierven. Falso contacto de mí, y de tu energía. Es que me pierdo, por momentos lo grito repentinamente, pero mi puño absorbe con fuerza éste sentimiento imponente. Mis pupilas se dilatan y resquebrajan, pidiendo de vos, pidiendo de mí, pidiendo sangre, pura, inocente, carente de ya de éste negrusco ambiente. Pulcro. Pulcro vos, él, ella… ella. Quién la vociferó? Tan solo pido dos agujas, las del tiempo, que se me esfumó de la voz llevándote de tu fonética al veraz. Odioooo, odio, tu mirada inmersa, perdida, hiriente. Te odio. Y odio ésta sensación.
Roptura del eje, escrúpulo abismo.
Vaivén de ilusiones. Humores carentes. Todo un ente forjándose en éste frío, creciendo, comiendo. Mil miradas perdidas, sin eje, sin rumbo, buscando aquella foto antigua que expresaba el sentimiento del todo, la paz del equilibrio, y los colores sobrios creyendo poder sustentar el por venir. Levitante sensación.. Se quebró. El todo se quebró. Un gota densa de sustancias, atentó la carente gravitación. Pisando con fuerza nuestras mentes. Sangrando, sangrando mil veces. Y toda la desesperación consecuente, ahogándose en inercia, completamente alborotada frente al abismo del final. Pidiendo ayuda, gritando ayuda. Y una mirada al margen, observando percatadamente la roptura de un tiempo, y la transición... La transición. Cómo desprenderse de uno sin hacerlo? cómo abandonar una parte de la esencia propia y sepultarla sin conmoción. ES PROPIA. No puedo. Juro no poder. Ni acá ni en ninguna parte de todo esto; el por venir, nuestra maqueta de futuro; tranquiliza. La sensación en bruto de caminar por medio del escrúpulo precipicio. Un paso en falso puede llevar al muere, o a la reencarnación de aquel sentimiento anhelado. Los cálculos fallan, la mente anulada entra en estado de shok, y el vértigo abraza toda la escena.
Fin.
Fin.
Bárbara Baldizzone
Amantes en tiempos de burdel
Mordió sus labios con pudor, casi sangraban, casi. No dijo ni una palabra. Las lágrimas corrían por su rostro, blanco, transparente. Lloraba, pero sin agitarse, en silencio, lloraba la vieja historia y el desgaste, lloraba su nueva imagen y claro: lloraba ésta cruel escena. Su amante no era suyo. La duquesa aferraba con fuerza su cuerpo, dejando correr sus hormonas, emanando destreza en éste campo, el del amor, sin amor. El abuso fue inminente, abusaba de sus ansias, sus deseos, de su cuerpo y mente, de su amor, de su esencia. Todo un don Juan, sin prestigios ni respeto, sin aprecio o valor. Con las manos ya empapadas de sexo la tocó, y la hizo gemir sin simpatía, la pasión se apoderó de la situación dando un vuelvo inoportuno, oportuno. El reflejo en su vientre de la asfixia, la impotencia pintando el todo en sí, pero gemía, gemía. Ese maldito placer, cruel… sentirlo, tocarlo, olerlo, mirarlo le daba suspiro a la tolerancia. Al día siguiente todo terminaría, los olores se perderían, las imágenes pronto ausentarían la mente y sus cuerpos se disiparían en el tiempo y el recuerdo. Aún así, se aferraban con fuerza, se miraban sin plantear consecuencias, se besaban apoderándose de todo, no oían más que sus ecos, aún gimiendo, aún llorando. Nadie pactó el momento, nadie los obligó, son las hormonas o el amor, son ambas, o tal vez la situación, de no ser ella la amada y el quién la ama, si no de jugar éste sucio papel; el de los ‘no pertenecidos’ infieles, calculadores, aún así amantes y expertos en engaños, y no hablo de terceros, esa es escena al margen; hablo de sus almas, de sus mentes, que sedujeron con facilidad, y lastimaron con cicatrices. Una relación sin aparentes, ni prejuicios, necesaria, emanante en placer, siendo la única forma de unirse, éste: el engaño, porque no hay más que la lujuria y el riesgo para unir a dos personas bajo éstas perspectivas, el amor no maniobra los hilos aquí, ésta es solo una más de las tantas historias de infidelidad, y regodeo. Todos hacemos oídos sordos, pero dentro de cada uno yace ésta faceta, la que deja al tercero en discordia posar sin conjeturas, la q desea sin límites, y la que goza aún sangrando lo evidente: la traición.
B.Baldizzone
B.Baldizzone
Viejos malestares
¿Cómo te digo? Cómo te digo que el recuerdo se apropió de la esperanza, que mi amor no tiene nombre, que un rostro diferente se adueñó de mis dilemas, y a que a mis sonrisas hoy las siento forzadas. Cómo te expreso mi dolor, y mi confusión sin herirte. Cómo gano tu comprensión sincera. Cómo te explico que amo lo que fue, pero que hoy ya no es, porque yo ya no soy: ni ésta, ni aquella, y en mi búsqueda propia, o mi perdida, nuestra esencia desaparece, o muta en un sentimiento diferente, que no es el que ayer me completaba y aferraba a ésta historia. Cómo te cuento que algunas noches lloro por no poder ser la mujer que anhelo, que mi fortaleza se quiebra cuándo nadie me ve, y que gran parte de mi malestar tiene nombre, uno que no puedo revelar… Cómo te escondo tanto disgusto, y el malabar que juego con el fin. Con qué derecho acepto apropiarme de tu espíritu, aún sin haberlo pedido, y sin poder conservarlo. No puedo. Por temor, por no despertar dolor, por no acrecentar una catástrofe, que algunos días siento inevitable, callo ésta encrucijada. Seamos sinceros… ¿quién más de una vez no es capaz de aceptar la cruel verdad aún cuando la tenemos enfrente, sentada, mirándonos?
Hoy por Hoy
Y aún cuando antiguos sentimientos me exprimen, me roban los suspiros y me traen aires nostálgicos; sigo entera; sé que estas frecuentando mis pasos, sé que nuestros pensamientos caminan a la par por las noches y q en nuestras miradas hay pureza...Un viejo sabio, querido a mi parecer, lo consideraba el sentimiento sanador, a mi me tiene anonadada, extasía mis miradas, y mis gestos. Llegue a la conclusión de que el gran error es creerlo ajeno, y esperar la llegada, hay una fuente inagotable de amor en cada uno, y al expresarla somos amor, lo demás es consecuencia de: '' ''
Bárbara B.
El cuarto se abrió una vez más, está vez con una tonalidad tenúe, eficaz. Sus mosaicos se limpian del tiempo, pierden el negruno, se tinien de tus aromas. El ambiente me arrastra, me irradia simpatía. Camino delcalza, libre, bailando cada pared, cada ventana, cada recuerdo. La luz ingresa introvertida, casi pidiendo disculpas, y vos la acarisias campante, confiansudo. Te prendes a mi baile, maniobrando gestos inusuales, y yo sonrío a tu dulzura.
Bárbara B.
Bárbara B.
Nostalgia
Y de repente las miradas ya no son las mismas, la gente camina diferente. Me siento una más del montón. Desorientada me detengo en medio del tumulto y la nostalgia me mira sentada a pocos metros de distancia. Se ríe. De mí. De mi estúpido sí. Rebalsada de soberbia intento recordar, y puedo, claro que puedo. Así me engaño, continuamente. Hasta q un día, no muy diferente al resto, despierto. Me esfuerzo por resonar, pero los rostros se esfuman. Las risas ya no son naturales. Los recuerdos se vuelven forzados. Y pasan a ser, tan solo, una mancha en mi mente. El cajón que guardaba realidades llenas de soles, las escupe lejos, muy lejos.
B.Baldizzone
B.Baldizzone
Baila pensando, piensa bailando.
Giros eternos, saltos con alas, pasos sentidos...La emoción en el rostro, aromas relajados y el intento incensato. Seguir, seguir aunque los días se tornen lentos, y sumamente pesados, seguir y no lamentar caidas, que en este campo el tiempo corre mucho más rápido, y las lágrimas no asoman solución. Sonreir, siempre, aunque nuestro corazón sienta diferente, sonreir. El público solo mira el baile, no el corazón del bailarín. Un telón que se abre, un función en escena y un salto amplio, brusco, sentido, que cruza el escenario. Bárbara B.
Robertino-Jasinta
Pasaba las tardes al césped verde, impregnado/a de naturaleza, con miles de crepúsculos revoloteándole. Solía llevar consigo una caja llena de amuletos y verdades incrédulas. A veces jugaba a esconderla en montones de tierra y recordar el lugar exacto tiempo después. Paseaba al aire consigo observando vida y creyendo una sintonía indiscutible, Solía pensar en un amor viajante, lunático, que efectuaba crueles visitas en las noches de bajo cero. Soñaba días que jamás transcurrían, le gustaba recortarlos y formar collage de un futuro prometedor. Luego se recostaba a observarlo bailar sin un presente.
Éste se llama ______ y yace en vos, en él, en aquél otro, y en mí también, claro.
B.Baldizzone
Éste se llama ______ y yace en vos, en él, en aquél otro, y en mí también, claro.
B.Baldizzone
Juego Atroz
Entro. Simulo no haberte visto, me pierdo en la multitud. Insistís, me saludas y son segundos los que tardo en apartarme. Te doy la espalda, me miras sorprendido e intento explicarte q ese papel me corresponde a mi. No te mientas. Yo baile tu música, abrace tu mundo, y vos seguiste entretenido con tus maquetitas de la vida. Pero no te preocupes, habíamos pactado solo un juego. Uno en él que cambiamos escenografías, y perseguíamos mentiras. Solo me bastó observar mi alrededor para darme cuenta que no pertenecía a ese lugar. Sonreí a los que me acompañaron, di media vuelta, y me fui silenciosa. Tomé mi pluma, y en mi calendario tache ese día. Él que te conocí.
B.Baldizzone
B.Baldizzone
Repugnante Improvisación
Diferentes melodías se entremezclan formando una asquerosa tonada melancólica, digo asquerosa, claro, inadecuada, también. Mi pecho se hunde, casi no lo puedo contener; recuerdos alegres hoy se transforman en una persecución desesperada, hacia lo que hoy creo, siento, mis momentos de instantánea felicidad. Me siento invalida, no aprendo a decir NO, y después claro, me aferro caprichosamente al disfraz de magdalena, por dios! todo esto es una repugnante improvisación sin fondos, sin espacio ni tiempo. Una mentira inmunda que ya no voy a predicar. La opresión se me hace incontenible, y tu nombre rodea mi rostro, mi cuerpo, mi todo. TE ODIO TE ODIO TE ODIO juro que en este momento, desearía no haberte cruzado. Tu sonrisa, tu perfume, ese aroma calido, tu cuerpo, todo, todo me enamora, y LO ODIO, odio no controlar este inmundo sentimiento, pero claro, mis recaídas no influyen en el día a día de Pepito o Juan, de Julieta o Berta, todo sigue, todo continúa, y el ritmo agotador me arrastra. Acepto, claro que acepto, pero con inercia. Señores acá va otra mentira: ‘es solo temporal, está todo controlado’, ja! Farsantes idiotas, no idolatren aventuras utópicas. El realismo nos impregna todos los días, y debemos marchar por un camino tapizado en césped, que al menor descuido se transforma en una peculiar arena movediza. Te atrapa, te comprime, y luego? Te aprieta, te asfixia, te exprime, te tritura. ‘Vive sin apuros’ claro, pero jamás pierdas el ritmo (?) mundo absurdo, yo te di lugar, vos me diste lugar, terminemos con esta relación infame. Y a vos que todo lo sonreís, mira a tu lado, lo tuyo ya no es tuyo, las grietas de tu muro se retuercen, y por allí se filtra esos sentimientos que preferimos ignorar, pero que existen señores y señoras. Perversidad, sarcasmo, maldad, odio, envidia; son el título de muchos hombres que absorbieron puras desilusiones y avaricias, pero claro, el chico es nato de miseria, nato?. En fin está vez no voy a volar por los pantanos de la indignación. Concluyo: jamás debiste haberte sentado en la punta de la mesa; el protagonismo es este escenario nunca fue tuyo, yo te impuse para sentirme alguien, para sentir algo. Voy a dar media vuelta, no te voy a mirar, sé que es un rebaje hacia tu persona, pero no siento algo diferente. Repito; todo esto es una repugnante improvisación sin fondos, sin espacio ni tiempo.
29-05-08
B.Baldizzone
29-05-08
B.Baldizzone